Cómo recibir el Espíritu de Dios

Cómo recibir el Espíritu de Dios

Por

El Espíritu Santo Sólo llega a la vida de una persona, cuando hay una entrega

El obispo Edir Macedo explicó a todos que estaban viendo la programación de IURD TV qué  hacer para ser una persona llena del Espíritu Santo.

“He seguido los comentarios de mi blog y veo a muchas personas que piden oración mientras que otras escriben: “Obispo, estoy hace bastante en la iglesia, pero aun no recibí el Espíritu Santo.” Si aun no recibieron el Espíritu Santo no es culpa de Dios, porque no hay nadie más interesado de que las personas reciban Su Espíritu, que Él mismo.

Dios no puede transgredir la voluntad de nadie. Una cosa es tener voluntad, otra es emplear toda su fuerza para tenerlo. El Espíritu Santo no es una mercadería que se puede encontrar en shoppings, o adquirirlo en boliches o en bailes funks. Muchos van a la iglesia para buscarlo pero al salir se olvidan de Dios. El Espíritu Santo sólo llega sobre la vida de una persona, cuando ésta se entrega totalmente hacia Él”, dice el obispo.

Durante el mensaje, él destacó el motivo que hace que muchos no hayan recibido el Espíritu de Dios: “Muchos se preguntan cómo entregar su vida a Dios… A ellos les digo: entregar es una cosa y sacrificar es otra, completamente diferente. El día 11 de diciembre, iniciaremos los 21 días del Ayuno de Daniel. Nadie está obligado a participar, pero aquellos que están dispuestos a tener el Espíritu Santo tendrán que hacer abstinencia de todo tipo de entretenimiento, abstenerse de cualquier cosa que haga, que usted, se distancie de Dios.

Podemos comprobar en el Nuevo Testamento, que el vínculo del Señor Jesús con la iglesia es parecido a una pareja de novios. Cuando la persona está de novio, sólo piensa en el día que se va a casar. Es lo mismo para la persona que quiere tener un vínculo con Dios, esa persona tiene que pensar en el día que verdaderamente, tendrá un encuentro con su Creador.

Entonces, si usted desea tener el Espíritu Santo, comience a prepararse desde ahora, dejando los pecados y pensamientos vanos de lado. Libérese de toda amargura y conviértase con todo su corazón.”