Ciencia en la Biblia – Las aves

Ciencia en la Biblia – Las aves

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Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie.

Y vio Dios que era bueno.

Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

(Génesis 1:20-22).

Génesis puede referirse a las aves de una forma general, tomando los cielos de todo el planeta. Pero en otros libros bíblicos ellas tienen papeles importantes, y son objeto de mucho simbolismo. Sea en el sentido literal o metafórico, están en varios pasajes de las Sagradas Escrituras.

Eso se da, especialmente, con las especies presentes en Israel. De cerca de 400 encontradas en el área, cerca de 25 son exclusivas de esa región.

En el inicio, aun en Génesis. Noé suelta un cuervo de su gran arca, para intentar descubrir si hay tierra seca donde atracar. Muchas veces soltó al ave negra, sin éxito. Cuando soltó una paloma, el animalito volvió con una rama de olivo en el segundo intento, siendo que en la tercera, no volvió más, pues encontró su nuevo hogar (Génesis 8:1-20). Hasta hoy la imagen del ave, normalmente blanca, con un ramo en el pico, es símbolo de paz.

Otro pasaje bíblico muy importante con el mismo pájaro es el del bautismo de Jesús en el Jordán, a través de su primo Juan. Después de que el Mesías fuera bautizado el Espíritu de Dios descendió en forma de paloma sobre Él. (Mateo 3:16).

“Pariente” de la paloma, la tórtola también es un personaje, a veces ofrecida como sacrificio en el Tabernáculo o en el Templo de Jerusalén, por las familias que no tenían condiciones de comprar corderos, cabritos o becerros, o con otros significados importantes (Génesis 15:9 y Levítico 1:14, 12:6).

Cristo utilizó incluso simples gallinas domésticas como símbolo en Sus enseñanzas y amonestaciones:

¡¡¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!!! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

(Mateo 23:57).

Más conocido aún es el pasaje en el que Pedro le dice a Jesús que nunca Lo negará, pero el Maestro le dice al apóstol que él Lo negará tres veces antes de que el gallo cante dos veces esa madrugada (Marcos 14:29-30).

El águila era el mayor pájaro volador de Israel. El mismo Dios, hablando a Moisés, la usó como símbolo de Su cuidado para con el pueblo hebreo, ya libre de los egipcios, dirigido por el desierto:

“En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí.

Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte.

Y Moisés subió a Dios; y el Señor lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a Mí.

(Éxodo 19:1-4).

La más famosa entre las aves de rapiña aparece nuevamente en varios fragmentos de ocho libros bíblicos más. De rapiña también son los halcones, veloces en el vuelo y, con picos y garras afilados. Otra ave carnívora de la que el texto bíblico habla, pero carente de belleza, de mala reputación, es el buitre (Levítico 11:13-14). Las lechuzas, lóbregos animales que, dependiendo de la especie, tienen activa vida nocturna, también fueron citadas como símbolo de soledad (Salmos 102:6-7).

Los pavos, una de las más intrigantes y bellas aves del planeta, no aparecen específicamente en el texto bíblico. Sin embargo es famosa la historia en que Salomón, cuando construyó su imponente y lujoso palacio, mandó importar de donde hoy se encuentra en la India el Sri Lanka algunos especímenes de las aves que tienen uno de los más bellos plumajes de toda la tierra, cuyos machos exhiben una gran cola en forma de abanico para atraer a las hembras.

Las codornices aparecen en Números (11: 31-32), cuando Dios las envió como alimento al pueblo liderado por Moisés, así como en Éxodo:

Y el Señor habló a Moisés, diciendo:

Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que Yo soy el Señor vuestro Dios.

Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento.

(Éxodo 16:11-13).

En otras tantas partes de la Biblia, aparecen otras especies de aves, de las más simples a las más exóticas: garzas, avestruces, perdices, pelícanos, cigüeñas, golondrinas y cisnes, entre otros.

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