Blazer: ropa «de guerra»

Blazer: ropa «de guerra»

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El blazer sirve para trabajar, salir, viajar… está lleno de bolsillos útiles, es práctico, confortable y combina con casi todo: desde remeras a camisas y corbatas, con jeans y de vestir, con zapatos o con zapatillas discretas. No depende de la moda. Por lo tanto, querido lector, un buen blazer es ropa «de guerra», sí señor. ¿Tiene dudas?  Entonces sepa que el blazer fue creado para usarse como uniforme de la Marina británica, en la época de la reina Victoria. Por ser práctico, salió de los barcos de su majestad y se ganó el público civil todas las estaciones del año, en diferentes telas.

¿Pero cómo debe usarse?

Color:

Si usted aún no tiene un buen blazer, comience con uno negro o azul marino (lisos), pues los colores neutros, son fáciles de combinar. Después si puede, cómprese uno gris oscuro. Estos 3 sirven para situaciones formales e informales. Color caqui, beige y los otros colores más claros son mejores para los looks informales y son más apropiados para usar de día. Adquiera los rayados, cuadrillé o estampados -y los que tienen detalles bordados, con coderas y botones metálicos- después de que adquiera los lisos, ya que resaltan más visualmente. Así después los va turnando.

Duración:

Un buen blazer dura en promedio unos 10 años, cuidándolo bien, pero aunque se use bastante- es ropa de guerra ¿recuerda? Mire la etiqueta, si se recomienda lavarlo en seco, ya que otros tipos de lavado desgastan más la prenda. Evite lavarlo en el lavarropas, principalmente si tiene entretela en la solapa (una tela que va por dentro, para afirmar), pues tiende a despegarse.

Telas:

Hay varios tipos: gabardina, pana, lanilla… Hay hasta un tipo de «lana fría», que es bastante interesante para el clima tropical, porque abriga cuando hace frío y refresca cuando hace calor y no es pesada. Hay blazers forrados, más formales, y sin forro, que son más informales. Con los forrados, queda bien usar corbata, si la situación lo permite, pero con los que no tienen forro, no.

Solapa:

No debe ser demasiado ancha. Las finas sirven para situaciones formales e informales. Las redondeadas están en los informales. Ah, debe usar el cuello de la camisa por encima de la solapa, solamente si va a protagonizar «Fiebre de sábado por la noche». Y la década de 1970 ya pasó hace tiempo.

Caída:

Los blazers con pinzas en la cintura quedan bien en los hombres esbeltos. Los  que tienen unos kilos de más deben preferir los más rectos. El largo de la manga debe terminar en la muñeca.

Bolsillos:

Con o sin solapa, externos o escondidos, no importa. No hay una regla especifica. La elección depende realmente de su gusto.

Botones:

Menos formales que los sacos de los trajes, generalmente los blazers tienen 3, dos o un botón. En los dos primeros tipos, deje el último de abajo siempre desabotonado- entre otras cosas, facilita cuando usted se sienta- Lo mismo vale para los que son más formales, con los botones cruzados.

Ya está. Ahora depende de usted, pues un hombre inteligente sabe vestirse bien.

¡SEA HOMBRE!

Con el tiempo, los papeles masculinos y femeninos se mezclan mucho, generando una confusión de identidad- y no sólo en la vestimenta. ¿Qué es ser hombre, entonces, en estos tiempos de confusión? Descúbralo viendo una serie muy buena de videos titulados SEA HOMBRE, cuyos links encuentra en el Desafío #5 no www.intellimen.com.