Apocalipsis: el arrebatamiento

Apocalipsis: el arrebatamiento

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Con respecto a la semejanza que hay entre el anticristo, o un futuro líder babilónico, y el jinete del caballo blanco, los que creen en esa premisa hacen, incluso, las siguientes observaciones:

1) El jinete del caballo blanco sale de uno de los sellos del juicio, que solamente el Señor Jesús puede abrir.

2) El jinete del caballo blanco no tiene título propio. Cuando un hombre llega a ser el líder supremo de Babilonia, renuncia a su propio nombre, o sea, el nombre de nacimiento, y recibe un título, con un nuevo nombre.

3) El jinete del caballo blanco tiene un arco sin flechas, lo que significa que no tiene armas, y son sus seguidores los que luchan por él. Babilonia no tiene ejército ni armas.

4) Hay una imagen en el arco que el líder babilónico carga en su mano. El jinete del caballo blanco tiene un arco en la mano izquierda.

5) El jinete del caballo blanco recibe una corona. El líder babilónico también recibe una corona, considerada por sus seguidores, por encima de los príncipes de la Tierra, lo que lo vuelve la mayor autoridad en el mundo. Él recibe una corona y un reino que no le pertenece.

6) Todos los seguidores del líder babilónico, sin excepción, están preparados para someterse en obediencia total a la voluntad de él, como si fuese un dios.

La destrucción y el infierno siguen a este jinete del caballo blanco, conforme a la apertura de los demás sellos. La manifestación del anticristo se dará de acuerdo con la orden expresa del Señor Jesús: «viene» o «va».

Él mismo profetizó durante su venida en la Tierra: » Yo he venido en nombre de Mi Padre, y no Me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis». (Juan 5:43)

Ese «otro» ya está en camino. El mundo recibirá su «cristo sustituto», el hombre fuerte, el súper hombre, al cual lo siguen los caballos rojo, negro y amarillo.

Su repentina revelación está relacionada con la reivindicación del Cordero, de ahora tomar posesión, o sea, apropiarse de la herencia; pues lo que está escrito en el libro sellado debe pasar a tener fuerza de ley.

Cuando el Cordero ejerza Su victoria en toda la plenitud, después de que la Iglesia glorificada haya sido arrebatada con el Espíritu Santo y Aquel que detiene el anticristo haya sido alejado, el opositor de Cristo se revelará en la Tierra, pues está escrito:

«Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; solo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida» 2 Tesalonicenses 2: 7-8

Es gloriosa esta visión que el apóstol Juan le da a los practicantes de la Palabra de Dios, pues podemos ver lo que sucede en el Cielo: la Iglesia arrebatada, feliz y gloriosa, al lado del Señor Jesucristo, mientras en la Tierra suceden los juicios de Dios. De allí la razón de lo que está escrito: «Por eso, ¡alégrense, cielos, y ustedes que los habitan! Pero ¡ay de la tierra y del mar! El diablo, lleno de furor, ha descendido a ustedes, porque sabe que le queda poco tiempo.» Apocalipsis 12:12

Todo sucederá en la velocidad de un relámpago, en un abrir y cerrar de ojos. El arrebatamiento será algo tan repentino y tan rápido, que toda la humanidad quedará perpleja y sin entender nada.

Es verdad que surgieron incalculables hipótesis para explicar el hecho. Con seguridad, algunos dirán que seres extraterrestres raptaban a las personas. Además, hay una corriente esotérica diciendo que los platillos voladores están acercándose a la Tierra.

Muchas películas han sido producidas últimamente sobre los supuestos seres espaciales, en un intento de convencer a las personas de que existe vida en otros planetas, y que estos seres podrían en cualquier momento entrar en nuestro sistema solar.

Pero, todo eso no pasa de una artimaña para explicar el arrebatamiento. Inmediatamente después del arrebatamiento de los practicantes de la Palabra de Dios se manifestará el anticristo; este es el primer sello.

¿Qué sucederá con los que se queden aquí en la Tierra? Si esta es su pregunta, amigo lector, es porque usted no está seguro de su Salvación. ¡Entonces es mejor que no solamente acepte al Señor Jesús como su Salvador, sino que también practique Su Palabra, con el fin de garantizar su arrebatamiento!

(*)Trecho sacado del libro «Estudio del Apocalipsis», del obispo Edir Macedo