5 Motivos para hidratarse bien

5 Motivos para hidratarse bien

Por

El tiempo es de escasez de agua y, aún quien dispone de ella en abundancia, está aprendiendo a ahorrar, pues sabe que un día faltará.

Sin embargo, la economía no debe tenerse en cuenta en el momento de beberla. Cada persona debe ingerir aproximadamente, 35 ml de agua por cada kilo que pesa. Alguien de 70 kg, por ejemplo, debe tomar 2450 ml.

Ni mucho más ni mucho menos. Si usted no está ingiriendo la cantidad ideal, preste atención. Vea a continuación, cinco problemas causados por la ausencia del agua en el organismo.

1. Mal humor

De acuerdo con los estudios realizados por la Tufts University, en Estados Unidos, las personas que ingieren menos agua son más propensas a sentirse cansadas, confundidas, irritadas, tensas y molestas.

2. Ganas de comer

El Instituto for Public Health and Water Research siguió las comidas de 45 adultos por más de tres meses. El resultado fue que aquellos que estaban bien hidratados perdieron, aproximadamente, dos kilos más que el otro grupo. Eso se debe al hecho de que el metabolismo funciona mucho mejor cuando está hidratado.

3. Envejecimiento

El agua es uno de los mejores productos de belleza que existen. Es capaz de rellenar líneas de expresión, suprimir la aparición de arrugas y darle brillo a la piel. De esta forma, el agua es capaz de prevenir el envejecimiento de la piel.

4. Disminución de la capacidad de razonar

El instituto de Psiquiatría del Kings College, de Londres, llegó a la conclusión de que ingerir poca agua hace que la persona tenga una disminución de la capacidad de razonar. Es que el tamaño del cerebro disminuye según la cantidad de agua que cae sobre él y aumenta si esa cantidad se incrementa.

5. Problemas de salud en general

El agua es esencial para la vida y su falta causa varios daños a la salud. Por ejemplo, disminución de la lubricación de las articulaciones, causando dolores; dificultad en la regulación de la temperatura corporal; calambres, somnolencia; debilidad muscular, problemas en los huesos; aumento del riesgo de sufrir cáncer o ataques cardiacos; y, casi siempre, problemas renales, impidiendo la filtración de toxinas por el organismo.

Sin embargo, es importante recordar que el tratamiento del agua es tan importante como su consumo. Beber agua no potable causa tantos o más daños que beber agua en cantidad insuficiente.