10 señales de que usted está perdiendo la Salvación

10 señales de que usted está perdiendo la Salvación

Por

¿Usted sabía que algunas señales dejan en claro su condición espiritual? No estamos aquí para señalar con el dedo a nadie, solo para advertirles a todos para que atiendan algunos detalles y busquen ver si no están formando parte de su día a día.

Compruebe a continuación cuáles son las señalas y sepa si está encuadrando en alguna de ellas. Si es así, reevalúe su condición y no pierda tiempo. Participe este miércoles de la Noche de la Salvación. Lo esperamos a las 20 hs. en la Universal principal ubicada en Av. Corrientes 4070, Almagro.

Puede buscar una Iglesia más cerca de su casa, haciendo clic en www.universal.org.ar/direcciones

Señales:

1) No tiene placer de hablar con Dios

Existen personas que se excusan por falta de tiempo, cansancio y que Dios sabe lo que ellas necesitan, dejando así de expresar su dependencia en Él.

2) No tiene placer de conocer la voluntad de Dios

Las personas que dejan de leer la Biblia, automáticamente dejan de oír la voz de Dios. De esta forma, se quedan sin saben cuál es Su voluntad para sus vidas, pues la Biblia es la Fuente. Es en ella que está expresada la voluntad de Dios para nosotros.

3) Tiene miedo a la muerte

Le teme al destino de su alma, pues no tiene la seguridad de la Vida Eterna.

4) Tiene miedo de que el Señor Jesús vuelva y no sea arrebatado

Le teme a la venida del Señor Jesús porque sabe que la forma de vida que está teniendo no le da el derecho de ser arrebatado.

5) Valoriza las cosas materiales más que las espirituales

Pierde la visión de la Salvación, dándole más valor y priorizando las cosas materiales, dejando lo espiritual – que es lo principal – como secundario.

6) Se preocupa por agradar más a las personas que a Dios

Se preocupa más por lo que las personas piensan y esperan a su respecto que por lo que Dios piensa y espera de ella.

7) No tiene temor

Por eso miente, guarda rencor, tiene envidia, juzga, desobedece, se rebela, pues el temor no representa miedo, sino un profundo respeto. Cuando una persona se rebela, en realidad quiere imponer su voluntad.

8)No se concentra en la adoración o en la oración

La persona fácilmente se distrae, abriendo los ojos, pensando en otros temas, y termina quedando vacía. “Ora”, “alaba”, “adora”, pero es como si no estuviera allí. Sus pensamientos son otros.

9) No tiene la alegría de la Salvación

La persona que es salva resplandece alegría, es feliz sea cual sea la situación por la que esté pasando, pues esa alegría es espontánea. Se siente segura, con paz y no está conformada.

10) El mensaje nunca es para ella

Piensa que la prédica nunca es para ella sino que es para los demás. Pero Jesucristo siempre está listo para renovarnos, para que aprendamos a tener una nueva mente, un nuevo corazón y un nuevo espíritu.