“Mis hijos y yo llegamos a comer de la basura”

Norma llegó a la Universal cargando toda una vida de frustraciones físicas, emocionales y problemas familiares que la llevaron al borde de la desesperación: “Cuando tenía tres años mi papá me abandonó y mi mamá se casó con otra persona que abusó de mí desde los siete años y siguió abusando hasta que a los catorce quedé embarazada de su hijo”.

Ella creyó que después de huir podría tener una vida diferente, pero fue peor:

“A los 17 años me fui de mi casa, pensé que mi vida iba a ser diferente, pero me volvió a pasar lo mismo. Volví a quedar embarazada, pero él me negó, no se hizo cargo de mi hijo. Me sentí frustrada y lo dejé.

Al mes de haber tenido a mi segundo hijo lo tuve que dejar para salir a trabajar y poder comprarles comida a mis hijos, así pasaban mis días.

Comencé a tener problemas espirituales: pesadillas y dolores de cabeza. Estando despierta, veía a personas que entraban a mi casa, cada vez empeoraba más. Yo soy de Misiones, tuve que dejar a mis hijos en la provincia y venir a Buenos Aires a trabajar. Pensé que acá podía tener un futuro, pero parecía imposible salir adelante. Estando acá pensaba en mis hijos, comencé a tener pensamientos de suicidio e intenté quitarme la vida tirándome de un tercer piso. Al tiempo, me enfermé y comencé a tener crisis asmáticas.

Después de buscar la solución en diferentes lugares y no encontrarla, una señora me invitó a la Universal. Ella me dijo que si yo quería que mi vida cambiara, me acercara a participar, me dijo que ella había probado y le resultó. Me acerqué y la primera vez que participé sentí que la depresión que había sufrido durante un año desapareció, ese día salí de la reunión esperanzada.

Luchando Campaña tras Campaña, conquisté mi sanidad, después la restauración de mi familia. Antes, mis hijos y yo sacábamos de la basura para comer, pero gracias a Dios eso cambió. Hoy mi vida es perfecta, estoy prosperada, mi familia está bendecida y no nos falta nada. Conquisté autos y camionetas. Muchos me humillaron y me avergonzaron, pero Dios me levantó y todos vieron el cambio en mí. En la Campaña conquisté una chacra de cinco hectáreas. Tengo varios proyectos y me están ofreciendo otras propiedades.

Yo les recomiendo a las personas que primero crean y confíen porque perseverando van a conquistar”.

Destacados

Notas Relacionadas