La depresión mata

La depresión se va adueñando de cada pensamiento haciendo que quien la sufre se vuelva prisionera de una tristeza que parece no tener fin. Vivir se vuelve cada vez más difícil, aunque tengan el apoyo de los amigos y la familia, creen no tener salida.

Según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión encabeza el ranking de las enfermedades que afecta a América Latina. Esta enfermedad la padece alrededor del 5% de la población, que, en la Argentina, representan casi dos millones de personas.

La persona que tiene depresión sufre una profunda tristeza que no logra paliar, aunque considere que tiene todo para sentirse realizada. Además, sufren trastornos del sueño, del apetito, baja autoestima, dificultad para concentrarse, recordar y disfrutar. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, se instala en la primera juventud y afecta a todos los grupos etarios. Las personas que lidian con esta enfermedad, están en constante riesgo de cometer suicidio por lo delicado de su estado.

Cómo hallar la raíz de la depresión y eliminarla de su vida

Los datos no son alentadores, cada vez más argentinos se encuentran desesperados por la tristeza. Algunos sufren en silencio toda su vida, hasta que un día ya no lo soportan y deciden acabar con su vida. ¿Qué hacer para aliviar ese dolor cuando ya intentó todo y parece no haber salida para tanto sufrimiento?

El obispo Macedo en su blog se refiere a la raíz de la depresión y nos enseña de qué manera vencerla:

“Imagínese a una persona que, en determinado momento, decide tirar todo lo bueno que tiene en su casa. Luego, mira su alrededor, nota que la casa está vacía y piensa consigo misma: `No tengo nada, estoy en la miseria, no tengo futuro, no hay esperanza para mí, estoy perdida y la única salida que tengo es la muerte´.

La sensación de vacío profundo es el mayor dolor del depresivo. Los síntomas de la depresión son la duda, el miedo, la tristeza profunda y la agonía. La solución para la depresión tiene que ver con un tratamiento para el alma, porque tratar la depresión es tratar el alma. Para eso, solo existe un camino, oír la Palabra de Dios y meditar en las Sagradas Escrituras, es decir, es necesario absorber el Espíritu de la Biblia. El Señor Jesús así lo aseguró:

“Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”, (Mateo 4:4).

Si sufre depresión y a pesar de que buscó ayuda está cada vez peor, participe de la Cadena del Salmo 91 y libérese de la depresión, este viernes a las 8, 10, 12, 16 y especialmente a las 20 h en Avenida Corrientes 4070, Almagro y en la Universal más cercana a su domicilio.

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