Héroe de la fe

“Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” Hebreos 13:7

Cuando leemos la Biblia y vemos la fe de los hombres y mujeres del pasado, nos asombramos, era tanta osadía, intrepidez, confianza, fe. Es tan fuerte eso que en este texto el autor a los Hebreos nos manda a imitarlos, pero, ¿imitar qué? La fe que tuvieron.

El gran problema de la mayoría de las personas ha sido la fe emotiva, es decir, son guiadas por los sentimientos del corazón y no por la fe. Y es eso lo que ha destruido a muchos cristianos e les ha impedido el progreso espiritual, pues muchos llegaron a la iglesia, fueron curados, liberados, pero quedaron estancados en la fe, no tienen crecimiento, madurez, parece que están paralizados por el diablo.

Tenemos que aprender a vivir por la fe, el justo vive por esta. No necesitamos sentir nada, sino solo creer en lo que está escrito y tomar posesión; seguir hacia adelante, pase lo que pase, suceda lo que suceda.

“… ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección.

Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.” Hebreos 11:32-38

Estos hombres fueron conocidos por la fe que tuvieron, y no por los sentimientos que tuvieron; vea que no existe ningún ejemplo de alguien que vivía basado en la emoción, llorando por los rincones, murmurando por todo. Al contrario, era fe pura.

Algunos escaparon del filo de la espada, otros murieron por ella; alguna cerraron la boca de los leones, otros fueron devorados por ellos; algunos pasaron por el medio del fuego, otros fueron quemados vivos. Pero, todos fueron héroes de la fe, vivos o muertos.

¿Y usted ha sido un héroe en su fe?

Usted quiere vivir por la fe, pero ¿sería capaz de morir por su fe?

Piense en esto.

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