2017: el año del Tratamiento Definitivo


Daniela López es un ejemplo más de los tantos que demuestran la efectividad del Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios. Tras siete años de adicción, hoy puede contar su historia y cómo fue libre de las drogas.

“Todo empezó por curiosidad, en mi casa peleaba mucho con mis padres y por eso empecé a salir a la calle, quería saber qué era ese mundo. Me rodeé de gente que no era una buena influencia y con ellos probé el cigarrillo y al mes ya estaba consumiendo marihuana. Salía a boliches, a fiestas. Al principio era por curiosidad, lo tomaba como un juego, pero cuando me di cuenta ya era dependiente de esas sustancias. Después probé la cocaína, la pasta base, tomé alcohol con pastillas, mezclaba todo en una sola noche”, recuerda esta chica que hizo de todo con tal de conseguir una dosis más.

“Durante un tiempo viví en una plaza, porque ahí tenía para comprar drogas y pasar la noche. Así conocí el crack, fue lo más fuerte que consumí, al principio le tenía miedo, pero cuando lo probé no lo dejé más. Adelgacé mucho, no comía, me caía mal hasta un vaso de agua. Tenía callos en los dedos, los labios lastimados por las pipas calientes, estaba muy flaca, todos me decían que tenía que parar un poco porque si no lo hacía me iba a morir, pero a mí no me importaba.

Mis familiares se acercaban a ver qué me pasaba y yo hacía que de alguna forma me dieran plata. No trabajaba y necesitaba dinero de algún lado para seguir drogándome.

Cuando dejaron de recibirme en sus casas empecé a juntarme con gente que vendía droga y, si no tenía dinero para comprar, me prostituía, hacía cualquier cosa por el vicio, me metía en los peores lugares para drogarme, no me importaba, lo único que quería era estar drogada”, confiesa.

Por el vicio, Daniela ya no se valoraba a sí misma: “No medía las consecuencias de mis actos, usaba a la gente y me peleaba con cualquiera. Por eso terminaba lastimada, me dejaban tirada en la calle. Si bien pensaba en cambiar, la necesidad de drogarme era mucho más fuerte que las ganas de estar bien”, cuenta.

Pero la solución llegó el día que conoció el Tratamiento gratuito, sin medicación ni internación: “Gracias al Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios cambió todo. Ahora no necesito ninguna droga para ser feliz”, afirma sonriendo.

Participe usted también de la reunión de la Cura de los Vicios y compruebe en su vida o en la de un ser querido que existe una salida para este mal. Lo esperamos este domingo a las 15 h en Av. Corrientes 4070, Almagro.